Feeds:
Entradas
Comentarios

Prioridades

Y tus pétalos….¿Qué dicen? ¿Cuáles son tus prioridades? ¿A qué estás eligiendo prestar atención hoy?…recuerda que todos tenemos la facultad de elección.

20130125-105033.jpg

Hoy, después de mucho tiempo, entré a mi blog….cuánta nostalgia, cuántas ganas de retomarlo. Vi que lo comencé cuando tenía 27 años…ahora tengo 31 (mmm más cerca de los 32) y me doy cuenta de cuantas cosas sucedieron desde ese primer día que creé este espacio…mi espacio.
En otro post conté que había sido madre…hoy mi hermoso bobote (sí sí…comentario de un madre super babosa y totalmente enamorada de su hijo) ya tiene 10 meses. Estoy experimentando lo que es ser una madre primeriza con todo lo que eso implica….aprender a re-organizarme, transitar diversas emociones, etc. Comencé a escribir otro blog, que está más relacionado con mi profesión. Mi último post contaba que había tomado la sabia decisión de renunciar a mi trabajo…ya pasaron casi 6 meses de haber renunciado formalmente y sigo sosteniendo que fue una gran decisión…estoy feliz de haber tenido el coraje en ese momento. Esto significó replantearme que es lo que quería hacer, qué rumbo quería tomar en cuanto a lo laboral…comenzar el otro blog es parte de este rediseño. Todavía sigo con más preguntas que respuestas…sigo en la búsqueda aunque es la primera vez que puedo decir que este proceso lo estoy tranquila y alegremente. Mientras voy buscando mi rumbo profesional disfruto a mi hijo que, sin lugar a dudas, es el mejor regalo que la vida me pudo dar!.

“En la historia hay una tercera voz que no es ni la del héroe ni la del villano. Es la voz que narra la historia. Si realmente somos conscientes de nosotros mismos, nos daremos cuenta de que, en nuestra historia, además de personajes hay un narrador. No solo estamos escritos. También escribimos”.

Stephen Covey

Cuando tomo decisiones basándome en lo que siento, sintiendo que tengo la posibilidad de elegir y tomar las riendas de mi vida…..me siento tan libre!. Bienvenida sea la capacidad dee acción!. La semana pasada renuncie a mi trabajo. No voy a mentir y decir que no me costo pero creo que padre de la dificultad también venia en satisfacer las expectativas de los demás….”como vas a renunciar?”, “que lastima”, “no conviene”. A mi me conviene darle calidad de vida a mi hijo. Estar 10 hs afuera me parecía demasiado. No trabajaba en una empresa con una cultura de flexibilidad horaria, por el contrario. Eso ya no es coherente con mi visión ni mis valores. Me fui contenta por la devolución que tuve de mi renuncia, con el ofrecimiento de regresar cuando yo estuviera lista o dispuesta, eso me lleno de alegría y satisfacción. Hoy elijo para mi y mi familia otra cosa. Yo soy de la convicción de que cuando uno quiere algo si pone el foco en eso y realmente lo quiere, las cosas se van a alinearpara conseguir los resultados esperados. Me encontré con muchas madres que me cían “ojalá yo pudiera”…en muchos casos se que tomar una decisión de este tipo seria manejar mas costos que beneficios; y en otros casos creo que el compromiso estaba mas puesto en mantener un terminado status o comodidad…también es elección y esta bueno verlo como tal. Tengo muchos proyectos y hacia ellos voy!….por ahora todo va cerrando. Como dice Paulo Coelho “pide y el universo te concederá”.

20120719-223628.jpg

Hay una frase de Steve Jobs que leí hace un tiempo y ayer llegó nuevamente a mis ojos, en un momento particular de mi vida; la frase dice así:

 “Si hoy fuese el último día de mi vida, ¿querrìa hacer lo que voy a hacer hoy?. Y si la respuesta era no durante demasiados días seguidos, sabìa que necesitaba cambiar algo”.

Hace tiempo, estando yo embarazada, existía en mí un replanteo constante respecto a qué hacer con mi trabajo. Ahora que fui madre hace 3,5 meses este planteo surge con màs fuerza cual volcán a punto de estallar. Me gusta en cierta manera mi trabajo y la empresa en la cual trabajo, sin embargo, si me preguntara “¿quería hacer lo que voy a hacer hoy?” creo que mi respuesta sería un NO. Cuando renunciè a mi trabajo anterior me había dicho que no volvería a trabajar en relación de dependencia….atada a horarios estrictos y a lugares en los cuales a la larga terminaba cayendo en una especie de “chatura” laboral que me producìa un aburrimiento total y una desmotivación total para mover mis pies hacia el lugar de trabajo. Y acà estoy, envuelta nuevamente en una relación de dependencia que me desanima, me aburre y sólo me plantea desafíos hasta cierto punto.

Sucedió que no me lo esperaba y me habían llamado para un puesto, que en su momento era interesante ya sea en tanto a la propuesta de trabajo como a la propuesta econòmica, que caí en la tentación y acepté. Este es ya mi 2º año en la empresa y si bien la empresa me agrada, estoy comenzando a sentir esa “chatura” que me desmotiva….y no sé si esta vez quiero caer en las mil y una conversaciones con mi jefe para sacar de transparencia ésto que siento y ver si hay posibilidades de un rediseño de mi puesto.

Me gusta de trabajar en relación de dependencia la “seguridad” (hasta que puede suceder que te digan “chau”) que tenes a fin de mes, que te permite realizar otras cosas…..pero creo que ya llegué a un punto en mi vida que eso no me es suficiente. Hoy por hoy tengo un hijo al cual quiero ver crecer, tener la oportunidad de compartir tiempo con él…no sólo por él sino también por mí. Suelo escuchar las experiencias de otras madres y escucho ésto de estar constantemente pensando o deseando que las cosas fueran distintas y no “tener” que trabajar en una empresa con horarios tan extensos de jornada laboral. Pero sinceramente no es una decisión fácil de tomar…por dentro sé que implicaría una etapa de pasar por ciertos sacrificios y restricciones…y miedo a transitar por una nueva etapa de incertidumbre….pero ahora enrolarme en una etapa de una calidad de vida diferente me tienta, me llama.

Hace una hora que estoy esperando que el doctor me atienda. Me considero una persona que tengo bastante desarrollada la paciencia. Sin embargo en este momento mi cerebro más primitivo, el relacionado con las respuestas automáticas y de supervivencia me está mandando el mensaje de “huir”. Yo creo que en 10 minutos me paro y me voy o bien espero que me atienda y le doy un hermoso sopapo. Lo considero una falta de respeto y me cuesta ceder en éste tema, aún siendo mi salud la que está de por medio. Tengo un hijo de 3 meses que me está esperando para tomar su teta, afuera está lloviendo torrencialmente y me hice 25 km para venir hasta acá. Mi marido me pide que aguante….pero mi estómago me está gritando y tocando un extenso concierto. A veces creo que hay una relación de poder asimétrica en donde el doctor es una suerte de Dios y el paciente una cosita ahi sentada con poca significancia…..sí, mi enojo está hablando pero sigo sin comprender cómo hay doctores que tienen demoras de más de 1 hora….muchachos organicen mejor los turnos y por sobre todas las cosas comprendan que el tiempo de los pacientes también es valioso.

Hace mucho que no escribía en el blog y me pus a leer las dos últimas entradas y leí que estaba en mi semana 15 de embarazo….ahora estoy a tan sólon 19 días de dar a luz. Pasó el tiempo volando.

Estoy ya de licencia, esta es mi segunda semana….si bien el último mes se me está haciendo bastante cuesta arriba, estoy feliz de estar en casa. Muchas mujeres se toman la licencia a pocos días de parir, la verdad que yo no quería eso…no sólo porque mi cuerpo ya me pedía un respiro sino porque me pareció conveniente bajar algunos cambios y empezar a tomar consciencia y contacto con la realidad de que en poco tiempo mi vida va a tomar otro giro,  tomar contacto con eso y con las emociones que eso produce. Si bien desde el día en que una se entera de que está embarazada su vida creo que cambia, es diferente saber que estás a pocos días de tener a ese bebé que llevaste en tu vientre durante 40 semanas, en brazos…cambia nuevamente la rutina.

Son también momentos de muchos replanteos para mí, no sé si está tan bueno pero creo que estos meses que voy a estar de licencia van a servir para proyectar si quiero seguir en mi trabajo actual. Ayer tuve una suerte de disgusto laboral que me ayudó a darme cuenta de que necesito sentarrme y pensar que quiero hacer de mi vida respecto al ámbito profesional…..veremos.