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Es una regla el hecho de que cada vez que tengo que rendir finales me termino distrayendo hasta por una mosca que me pase por al lado. Es más fuerte que yo…. no me gustan los finales!… y cualquier cosa va a ser mejor que sentarme a estudiar. Hoy rindo dos finales y hasta las hojas secas de una planata me puse a sacar (cosa que nunca hago!… hoy me pareció que lo tenía que hacer) y no sólo me distraigo por todo lo que me rodea sino que encima me pongo a pensar cualquier cosa.

Admiro a las personas que pueden planificar sus estudios: qué cantidad del material tienen que estudiar por día, que cantidad de horas le van a dedicar a cada materia, cuál va a ser el método de estudio, etc. Siempre traté de proponerme llevar a cabo una planificación pero siempre queda en una nebulosa.

Y me encanta lo que estoy estudiando pero insisto…… no me gustan los finales!.

Ahora en frebrero empiezo la Lic. en Nutrición y sé que va a ser importante que cambie mis hábitos en éste tema…..

Bueno me voy….. acaba de pasar una mosca

Unos post atrás había comentado mi mala experiencia cuando quise llevar adelante un proyecto.

Si bien fue una experiencia dura para mí ya que muchas veces puede no resultar ser fácil establecer una sociedad, he decidido no quedarme sentada y lamentarme de lo vivido; sino aprender de la experiencia.

Particularmente tengo fuertemente arraigada en mí la creencia que las cosas por algo suceden y que si muchas veces hay resultados conseguidos que quizás no fueron los esperados, sirve para aprender y quizás es porque algo mejor nos está esperando. Con esto no quiero decir que uno deba quedarse en un estado de pasividad pensando “y bueno si pasó por algo fue”… no…. creo que el primer paso es sacar experiencia de lo vivido y seguir hacia adelante estableciendo metas y objetivos.

Esta vez no quiero que me suceda lo anterior, por eso decidí trabajar con un coach sobre un proyecto que tengo a largo plazo. Esta vez quiero sentir que lo estoy haciendo bien y que no sólo corro hacia adelante sin ver si hay una piedrita en el caminol. Esta vez no quiero ir a 150 km/h. Esta vez quiero disfrutar, tomarme mi tiempo, planificar, crea. Me está ayudando mucho la presencia de un coach a mi lado. Muchas cosas nos están en transparencia y no logramos verlas, una mirada diferente en muchos casos puede ser muy útil.

Es divertido trabajar en la visión de uno. En aquellas cosas que esperamos lograr, en eso que nos hace sentido y que anhelamos interna e intensamente. Jugar a crear esa visión me da alegría, me saca una sonrisa y quien dice que en un post de “futuro” pueda decir que todo aquello que hoy lo veo como un sueño se haya vuelto mi realidad.

“Caminante no hay camino, se hace camino al andar”

En el post anterior había comentado de mi compañera la  que me había dicho “soberbia”. Lo conté muy light porque la verdad que ese día me la quería comer cruda; pero después de escuchar a los profesores decir “es sólo una opinión, es lo que el otro interpreta desde el observador que está siendo…. uno le da autoridad o no a la opinión del otro”…me terminé comprando eso. Al principio creía “pero que opinión ni que m….!!… qué te digan a vos soberbio”…. pero después comprendí que es uno el que le da autoridad a lo que el otro dice.

Los otros días estabamos en el feedback de un parcial y cómo no habían tenido los resultados esperados por la profesora, nos pusieron a trabajar en pareja. Y de 22 alumnos que somos… pueden creer que me tocó con ella!!!!!….. eso por estar pidiendo por dentro que no me tocara ella… y me tocó!… pero bueno creo que me pude comprar el cuento de no ponerse mal ante las opiniones que otros tengan sobre nosotros.

Pude trabajar en equipo y hasta sonreí!. Creo que en otro momento de mi vida hubiese seguido destilando bronca por los ojos, pero {esto de estar estudiando Coaching está surtiendo efectos sobre mi!

También comprendí que cuando uno “traga” bronca y más bronca el que se termina perjudicando es uno, hay que tratar de cortar ese rollo interno que a veces sostenemos luego de una discusión, algo que no nos cae bien, un comentario del otro, etc.

La idea es ni implotar ni explotar… y se puede!… es cuestión de práctica

 

 

PalabrasAyer tuvimos que dar una presentación grupal en el Instituto que consistía en la teatralización de distinciones, observadas en una película.

Al finalizar la presentación cada uno de los restantes compañeros tenían que decir que los alejaba y acercaba a cada uno de los integrantes el grupo.

Cuando llegó mi turno una compañera dijo que la acercaba del mi mi búsqueda constante y que la alejaba de mi mi soberbia. Dijo “la soberbia, sorry”.  Es la preimera vez que en mis 28 años alguien me dice soberbia y la verdad que no me molesta, porque cada uno se hace una imágen de la otra persona. Lo que sí me molestó es que creo que se puede ser más cuidadoso cuando uno está omitiendo una opinión sobre otra persona; mucho más si a esa persona no la conocemos más allá de 8 hs semanales de estudio en clase.

Si me hubiera dicho. “Me aleja que creo que tenes ésta actitud… y esta otra…”. Bárbaro!…es tu observación, pero una palabra cómo “soberbia” creo que sería más correcto, en mi opinión, utilizarla con recaudos.

Suelo observar que en líneas generales (y ésto es mi juicio) a muchas personas les encanta llenarse la boca hablando de las demás personas, viven con prejuicios sobre el otro y sin conocerlo ya se arme un juicio. Todos generamos una primera impresión de una persona. Pero creo que hay que cuidar nuestras palabras.

Por ejemplo, yo puedo generarme una impresión sobre un compañero/a del trabajo pero hay que tener en cuenta que esa persona tiene una vida más allá del trabajo, cumple otros roles, etc., y quizás no actúe de la misma forma cuando trabaja, cuando está con sus amigos, cuando está con su familia, etc.

Y yo no creo que esté ni bien ni mal tener una primera impresión del otro, todos generamos interpretaciones a partir de lo que observamos. Y esas interpretaciones disparan emociones. Sólamente digo que podemos ser cuidadosos cuando hablamos porque no siempre las palabras se las lleva el viento.

Creo que Cuando actuamos con el disfraz de ”víctima” disminuye nuestra capacidad de acción ante las cosas que nos suceden. Ponemos la culpa o la responsabilidad en un otro, en el afuera o bien nos manejamos con categorías y rótulos como “soy así”, “no sirvo para ésto”, etc.  En éstos casos no estamos respondiendo ante lo que nos sucede, no nos hacemos responsables.

Cuando hace poco escribí un post relatando mi historia con la “loca” tenía una cuota de “victimización”. Y yo sabía que poniendome en ese rol iba a disminuir mi aprendizaje de la situación. Viví un momento  particularmenrte feo (para mí) pero muy rico en aprendizaje y eso lo pude ver cuando comencé a jugar el rol de PROTAGONISTA.

Comencé a observar las cosas de otra manera, prestando atención a aquellas acciones de mi parte que habían contribuido para que los resultados no fueran los que yo esperaba. No voy a negar que sigo considerando que ésta mujer no tiene todos los patitos alineados pero seguir culpandola de todo lo que había sucedido me parece que es un camino sin salida.

Creo que pude haber manejado las cosas de otra forma y ésto no lo digo con tono de “culpa” sino más bien reflexionando sobre posibilidades para situaciones futuras, para que lo que viví signifique un aprendizaje y nuevas herramientas que pueda llegar a usar más adelante.

Ayer en la facu estabamos hablando de éste tema. Estabamos conversando acerca de la comodidad que muchas veces genera el hecho de quedarse en el rol de víctima. Mantenerse en esa posición tiene sus intenciones. Una de las chicas comentó que para ella no tenía  nada de cómodo estar en esa posición, es más ella consideraba que era incómodo.

Yo creo que a veces uno se siente más seguro seguir haciendo las cosas cómo las viene haciendo que pegar al salto a lo desconocido. Muchas veces lo que no conocemos nos puede generar ansiedad y angustia; es entonces cuando a veces optamos por seguir quedándonos en el mismo lugar y bajo las mismas condiciones. Se siente cómodo uno?, está bien?….quizás no pero es uno el que tiene la responsabilidad de elegir y puede llegar a resultar más “cómodo” (aunque genere incomodidad) quedarse en dónde uno está que enfrentarse a un mar de incertidumbre.

En mi caso particular, me vi en vuelta en los dos roles. Y no sé si se puede decir que cuando uno asume el rol de protagonista de su vida se siente más cómodo. C uando asumo la responsabilidad y las riendas de mi vida yo siento que aumenta mi capacidad de acción y crece en mí el sentimiento de libertad.

 

 

Otra vez vuelve esa sensación por todo mi cuerpo. Esa sensasión que alude a aquellas ganas de hacer algo y no saber que.

Hace ya 3 meses que renuncié a la empresa y todavía estoy adaptandome al cambio. Sigo considerando que no me arrepiento de la decisión que tomé más allá de no haber sido fácil. YA no podía trabajar en un lugar en dónde los valores o cultura organizacional no eran coherentes con los míos. Por un lado te decían que era “abiertos y flexibles”, de la importancia de la mujer, etc. Pero los hechos no avalaban esa creencia. Las mujeres estabamos destinadas a puestos administrativos, de asistencia, etc…sin posibilidades de crecer, de tener la posibilidad de coordinar grupos y tener gente a cargo, entre otras cosas. Y la verdad mi visión de futuro era otra.

Sin embargo, pasa el tiempo y yo sigo sin poder definir para que lado quiero patear. Quiero hacer algo que me movilice, que me despierte, que me genere una gran sonrisa en la cara….. pero qué?… esa es la pregunta que tanto me da vuelta por la cabeza…. tan complicado es encontrarle nombre a lo que quiero, tan difícil es definirme….. estoy en el rol de la gata flora…. pero estoy decidida a no querer mantenerme ahí durante mucho tiempo.

Muchas veces no me resulta fácil decidir “ésto es definitivamente lo que quiero”. Estoy usando la estrategia de descarte por el momento… “ésto se que no”… pero bueno creo que puede haber otras estrategias más efectivas…

A buscarlas se ha dicho!

 

Estaba recordando una capacitación en la que cooperé y participé sobre la emoción del miedo. En el feedback final las personas comentaban acerca de sus miedos. Una de las participantes trajo uno de los miedos más comunes que se suele escuchar que la gente siente…ese miedo es el miedo a la muerte.

Muchas cosas no podemos cambiar como la muerte por ejemplo. Lo que si podemos hacer es cambiar la mirada de las cosas que nos suceden o nos toca vivir. Vivimos en un mundo lleno de incertidumbres, en dónde la certeza absoluta no existe. Por lo tanto uno puede preguntarse…cómo me relaciono con lo que no sé que va a suceder?, cómo me relaciono con la muerte?, etc. El sólo hecho de preguntarnos abre las puertas a un espacio de reflexión en el cuál podmos comenzar a desafiar qué creencias estamos sosteniendo, que visión de futuro queremos crear, cómo queremos relacionarnos con determinadas cosas o sucesos. Una vez que uno comienza a desafiar los supuestos que están constituyendo nuestro modelo mental, comienzan a surgir posibilidades.

Y mientras estoy escribiendo estas palabras me viene a mi cabeza una frase (de Viktor Frankl) que una profesora nos solia repetir en las clases y la cuál creo que comenté en un post anterior…..que no está demás recordarla….

A pesar de todo….SÍ A LA VIDA!

Hace un mes que no escribo y me parece que en dos meses me pasaron tantas cosas que dos meses me parecieron una eternidad.

Cuán intenso pueden vivirse determinadas experiencias en tan poco tiempo.

Hace dos meses que renuncié a mi empleo. Fue una decisión que me costó tomar pero una vez que observé determinadas cosas, y mi inconformismo crecía ahí adentro…. mi renuncia se hacía algo inminente.

Y renuncié, y no fue tan duro cómo yo creía. Los días pasaban y cada día me sentía más segura de la decisión que habia tomado.

Hasta ahí venía todo bárbaro. Pero la vida quiso darme una experiencia cruzando en mi vida a una gran loca de……. (imaginense la palabra que sigue después y a esa palabra carguenla de toda la emoción con la cuál se puede decir o gritar).

Y la historia es así….

Después de 10 años de haber hecho terapia, y después de haber renunciado, mi psicóloga me motiva para que lleve adelante un proyecto que venía teniendo en mente hacía un tiempo. Mi proyecto era poner una Consultora de capacitación. Hasta ahi las cosas seguían bien.  de “pum y porrazo” terminé inmersa en la puesta en marcha de la consultora y con la que había sido mi psicóloga durante 10 años como socia de la consultora. Por lo tanto, mi ex psicóloga, una amiga y yo comenzamos a poner en marcha en el proyecto.

Cómo termina la historia?. Mi amiga y yo desvinculandonos de la consultora, un día después de la inauguración…. y mi ex psicóloga acosandome por mail y por llamadas telefónicas.

La verdad que a pesar de haber significado una gran experiencia para mí fueron unos días que me parecieron estar metida en el medio de una pesadilla, queriendo despertarme y no saber cómo hacerlo.

Resulta que esta mujer estaba totalmente fuera de sus cabales y yo no pude notar señal alguna durante los años que habia hecho terapia con ella. Cómo una persona puede mantener una imagen profesional tan diferente e incongruente de su propia vida y ” ser”?.  Me preguntaba constantemente… “cómo no me di cuenta?”….. quizás no quise hacerlo.

Constantemente ésta mujer “llevaba y traía” cosas entre mi amiga y yo para generar controversia entre nosotras. En un momento me plantea “ella o yo” a lo cuál me pareció una total boludes teniendo en cuenta que no era “ella y yo” cuando le sacaba plata para poner en la estructura física de la Consultora.

Eran cuestionamientos constantes, órdenes, llamados a cualquier hora, discusiones interminables….era en definitiva…. una burbuja de locura!.

Según ésta mujer, mi amiga y yo no hacíamos nada….aunque a las pruebas evidentemente no se remitía. El día de la inauguración mientras mi amiga y yo poníamos el lugar a punto, yo terminaba las diapositivas de la capacitación que iba a dar ésta mujer y corríamos de un lado al otro…. la “crazy woman” nos manda un mensaje avisandonos que recién había salido de la clínica porque había sufrido una descompensación….. descompensación que no evitó que vaya a la peluquería para producirse mientras nosotras laburabamos como locas. Es que cómo no iba a producirse si había llamado a las cámaras?.  Se había encargado personalmente de comentarle a todo el mundo que el Secretario de Cultura de la ciudad le había mandado las cámaras….. totalmente crazy mujer!!!…..

Fueron días complicados, la mujer no entendía que tenía dos socias y que en realidad el proyecto fue una idea mía. A mi me dejaba instrucciones cómo “lavar el piso, limpiar el vidrio, hacer nota para Clarín, etc”….  y a mi amiga le pedía constantemente dinero. Ah pero ella estaba agotada de hacer tantas cosas…. pero dejate de joder!

Cómo termina ésto?. Nos manda un mail el día posterior a la inauguración diciendo que se desvinculaba de la consultora porque veía que nosotras la agredíamos constantemente y que notaba en nuestras miradas un odio hacia ella, que quería pasar tiempo con sus hijos, que su marido le recomendaba salir…. y bla bla bla…. y con eso ya llegó mi nivel de tolerancia y de permiso para que me tratara como un trapo de piso!. Acepté totalmente que se abriera.  Pero no era su intención abrirse sino generar una relación en la cuál mi amiga se abriera y yo quedara como empleada de ella, totalmente dominada.

Cuando le dije que aceptaba y que entendía que no quisiera seguir adelante (que usé toda mi diplomacia para decirselo) comenzó a agredirme “no pensé que iban a aceptar tan rápido que me fuera” y bla bla bla…. comenzó a decirme cosas que tratabamos en terapia, cosas que no venían al caso y no tendrían por qué traerse a la conversación cuando ya no era más mi psicóloga y no estabamos en un espacio de terapia….. y era una agresión tras otra…. “a vos te molesta que siendo tan insegura me veas a mi tan segura”"….. y siguieron las conversaciones hasta que “abracadabra” apareció su real intención…..”yo no me voy a ir porque está mi nombre asociado a éste proyecto y mi nombre en sociedad…cosa que vos no tenés”, “te propongo que cuando sepas dónde estás parada te reincorpores y mientras tanto sigas haciendo esas cosas que sabes hacer en la computadora, etc”….conclusión me desvinculé y atrás mío mi amiga….. después de eso fueron llamados constantes a mi casa, a mi celular, agresiones vía mail…. su marido que ya que estaba al pedo también agredía… que buscaban?…. la verdad que no sé pero evidentemente no lo lograron.

La verdad que lo cuento de manera general y no detallada… pero fue realmente una pesadilla y nunca sentí en mi vida esta suerte de “acoso” por parte de alguien. Nunca me había topado con una persona que estuviera tan fuera de sí.

No puedo decir que no tengo marcas por ahora pero tampoco puedo negar que de algunas situaciones uno aprende muchas cosas.

Admito parte de mi responsabilidad en no haberla mandado a freír churros desde el primer momento y permitirle que pase los límites de la ética profesional . Qué clase de persona es alguien que quiere usar cosas tratadas en terapia para dominar la relación , para manipular?.

Sólo en mi opinión una persona siniestra y sin escrúpulos puede hacer esas cosas.  Y sinceramente no puedo creer y lo que más me da miedo que gente así tenga matrícula para “tratar” a otras personas…..

Se ha dicho!

Los otros días tuve una clase en la facultad en la cuál participó la mamá de nuestra profesora de la materia.

El tema era Logoterapia. Qué sorpresa fue cuándo nos contó que había estado en un campo de concentración. Había de hecho, conocido a Viktor Frankl y fue él quién le contó cómo habían fallecido 5 de sus tíos en los campos.

La verdad que fue una clase muy emotiva y de una enorme riqueza. Yo he leído el libro “El hombre de sentido” de Viktor Frakl y cuando ella hablaba se me venían imagenes a la cabeza de cosas que había leído allí.

Era emotivo ver su sentido de compromiso con la vida y su deseo de transimitirlo.

Nos transmitió una frase que había dicho Viktor…. “a pesar de todo, sí a la vida”. Constantemente creo que nos hizo percibir que ella también había adoptado esa frase en su vivir diario.

Juicios

Estoy participando en un proyecto que se llama Proyecto Gratitud y uno de los temas del foro era acerca de los “juicios”.

Lo que comprobé es que un gran porcentaje de las personas tiene una connotación negativa hacia la palabra “juicio”.

Yo creo que tanto los juicios como las opiniones no son ni buenas ni malas. Creo que es una buena práctica antes de emitir un juicio es preguntarnos el “para qué” lo estamos esmitiendo, cuál es la función de hacerlo.

Los seres humanos como seres linguisticos que somos no podemos dejar de interpretar las cosas que nos suceden.  Recibimos o percibimos un estímulo exterior y automáticamente interpretamos éste hecho. Es por ello que ante un mismo suceso dos personas pueden vivirlo de forma diferente.  Para mi un día lluvioso puede significarme un momento de melancolía y aburrimiento, y para otra persona puede ser una espectacular oportunidad para hacer una salida al cine y comer pochoclos. El día lluvioso es el mismo, lo que cambia es el significado que adquirió para cada persona. Entonces a partir del significado emitimos el juicio u opinion… “que feo día, éstos días son pésimos” o “que día espectacular, me encanta que llueva”. Ambos son juicios y son válidos.

Yo puedo decir de una persona que es “una perfeccionista” y quizás para mi ese juicio no tiene una connotación precisamente negativa. Es más en mi caso particular de que a veces soy bastante desorganizada el juicio “perfeccionista” adquiere una connotación positiva.

La idea es reflexionar cuando hacemos un juicio que posibilidades los abre o qué posibilidades me cierra, y creo que ésto aún adquiere mayor importancia en el plano vincular.

Algo que leí en el foro y me gustó 3 preguntas que podemos hacernos.

1)Verdad
¿Es absolutamente cierto lo que voy a decir?
2)Bondad
¿Es algo bueno lo que voy a decir?
Utilidad
¿Sería útil para alguien saberlo?

No está mal ejercitarnos y practicar previamente éstas preguntas cuándo entablemos una conversación.

Qué tal si las ponemos a prueba?

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